jueves, 8 de mayo de 2008

EuropEZA

En el Parlamento Europeo llevan enfrascados más de dos años y medio en la discusión de una nueva directiva comunitaria que tiene por objetivo principal acelerar los procesos de repatriación de los inmigrantes en situación irregular. Y si no han llegado a un acuerdo es porque casi la mitad de los países, diez nada menos, son partidarios de endurecer aún más las medidas previstas, que pasan por un internamiento que puede ir de 6 a 18 meses o la expulsión de menores de edad independientemente de su situación de escolaridad. Medidas todas ellas que con el tiempo se demostrarán tan ineficaces como poner puertas al campo.
La gente emigra no por gusto, sino por necesidad y mientras la calidad de vida y las expectativas de futuro sean mínimamente mejores en nuestro primer mundo, es del todo lícito que todos los desheredados de la tierra quieran llegar a este "paraiso terrenal".
Lo que es de extrañar es que a ninguno de nuestros europarlamentarios se les haya ocurrido todavía la idea de levantar un muro a lo largo de toda la costa mediterránea y convertir a esta vieja Europa en una fortaleza inexpugnable. La EuropEZA.