lunes, 9 de marzo de 2009

Camino por andar

Las pistolas han vuelto a hablar en Irlanda después de más de 10 años. Un atentado que aunque es difícil imaginar que pueda tumbar la paz, obligará a los arquitectos de ese proceso ha demostrar que sus cimientos son fuertes. El líder del Sinn Feinn, Gerry Adams, y el primer ministro británico, Gordon Brown, ya han hecho público su firme compromiso en que este suceso no afecte al proceso de paz. Adams no sólo ha condenado el atentado, reivindicado por el Ira Auténtico, sino que ha pedido a la comunidad norirlandesa su colaboración para detener a los francotiradores que asesinaron a los dos soldados británicos. Brown, por su parte, ha subrayado que este atentado no pondrá en peligro los logros alcanzados. "Ningún asesino podrá hacer descarrilar un proceso de paz que cuenta con el apoyo del pueblo de Irlanda del Norte", ha afirmado.
Cuánto nos queda por aprender en estos lares y, lamentablemente, camino por recorrer para que oigamos a nuestros políticos realizar declaraciones similares ante hechos iguales.