jueves, 16 de junio de 2011

La violencia tiene muchas caras

La algarada inflada mediáticamente de ayer en el Parlament de Catalunya ha servido para que pasara prácticamente desapercibido lo que sus insignes diputados se disponían a aprobar: un recorte del gasto, centrado especialmente en las áreas de Sanidad y Educación, que alcanza el 10 por ciento. La sanidad pública perderá unos 1.000 millones de euros de inversión y los gastos en educación, dependencia y cuestiones de índole social van parejos. Artur Mas en sus primeros presupuestos ha dado una vuelta de tuerca a la austeridad presupuestaria y ha abrazado gustosamente ese mantra que no por repetido ha de ser correcto de tomar la austeridad no como un medio para alcanzar un fin sino como un fin en sí mismo.